31-3-1998. Análisis de la semana del 23 al 29 de marzo de 1998 del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA
ESPAÑA-EUSKAL HERRIA: LA "GUERRA DE BAJA INTENSIDAD" QUE VIENE. La tortura como sobredeterminación. Propaganda de guerra y silenciamiento de las "palomas" españolas. La clase obrera vasca abandera la resistencia a la explotación. Los corruptos del PSOE en el banquillo de una Justicia desacreditada. Abogados y jóvenes vascos luchan por el euskara y contra la españolización.
Se alza en España una voz decente. Escribe y publica el
jueves 26 un texto que titula "Los gangsters". Allí
dice: "Lo que el felipismo puso en pie, en el marasmo que
siguió a la dictadura, se llama MAFIA... Toda sociedad
tiene sus pequeños Auschwitz. El de aquí se llama
GAL. Y ni el Vera ni el Rodríguez Menéndez que su
sicario dibuja son enfermos o monstruos. Sólo paradigmas
de lo más horrendo de la condición humana. CALLAR
SOBRE ELLOS SERIA ASUMIR EL OPROBIO COLECTIVO QUE PARA SI FORJO
EL PUEBLO ALEMAN EN LOS AÑOS DEL EXTERMINIO NAZI. Resistir
a gente así es la sola norma ética".
Y la misma voz decente e inteligente vuelve a clamar el lunes
30 en el páramo de España, repleto de bueyes bípedos.
Ahora titula "De nombre, fascismo". Y habla del mitin
del PSOE celebrado en Sevilla el sábado 28. Dice: "Mitin
en Sevilla. Tres oradores. Prometen moral y justicia... Bajo pancartas
que piden impunidad para los crímenes más horrendos.
Eso es el mal". Y explica de "los bárbaros que
en un mitin socialista enarbolaban pancartas añorantes
del GAL" que "Estos epígonos anacrónicos,
concentrados para designar amo impune, carecen aun de la gravedad
de los criminales políticos de altura. En su entusiasta
amor hacia los Sala, los Vera y los Galindo, los Barrionuevo y
su Padrino, no hay ya sino el cotidiano encanallamiento en cuya
mezquindad chapotea el fascismo normalizado". Su texto finaliza
así: "Llamar a cada cosa por su nombre. Nombre de
lo del sábado: FASCISMO".(EL MUNDO página 2
del 26 y del 30 de marzo de 1998)
Quien así alza su voz es Gabriel Albiac. Honor a su nombre.
Revive una larga tradición. La de que en los Estados inicuos
que lanzan sus fuerzas armadas para aplastar la resistencia de
los pueblos a los que explotan, oprimen y reprimen, nunca falta
una voz honesta que denuncia la ignominia, la infamia y la barbarie
de la tortura y de la bestialidad que esas fuerzas armadas cometen.
Y el encanallamiento de las masas de esos Estados que aplauden,
defienden y aclaman Y VOTAN a los torturadores, a quienes les
mandan y condecoran. Bien es verdad que lo hacen alucinadas y
alienadas por esos aparatos ideológicos de Estado que son
los medios de comunicación de masas, las escuelas, las
Iglesias y los partidos políticos y sindicatos financiados
por los Presupuestos del Estado.
Hubo un Sartre para denunciar la tortura francesa a las y los
argelinos, hubo un Chomsky para denunciar la tortura yanqui a
las y los vietnamitas y a las y los palestinos (ejercida por ese
enmascarado Estado 51º de USA que es Israel). Hay un Albiac
para denunciar la tortura española contra las vascas y
los vascos.
Antes de que acabe este año, después de las elecciones
en la Comunidad Autónoma Vasca, esa guerra subirá
grados de intensidad. Por ejemplo, pasando del "ESTADO DE
EXCEPCION ENCUBIERTO", que ya es incluso evidente en las
calles de Navarra, a un "Estado de Excepción"
formal, proclamado en el Boletín Oficial del Estado.
Una de las modalidades de la "Guerra de baja intensidad"
(precisamente la que todavía, hasta que empeore, padecemos
en Euskal Herria) es la que pretende disimular, ocultar, encubrir
y disfrazar la existencia de la propia guerra. No hay guerra,
no hay conflicto de España con nadie, se dice. Sólo
acciones policiales normales que cualquier Estado de Derecho lleva
a cabo contra delincuentes comunes, contra mafiosos que buscan
sólo su enriquecimiento disfrazándose malamente
con fanatismos, con quimeras, con falsificaciones de la Historia,
con extremismos.
Y por eso -trompetean radios, prensa y televisiones- las medidas
excepcionales, las legislaciones especiales, los Tribunales extraordinarios,
las detenciones arbitrarias e ilegales por centenares, las redadas,
el continuo incumplimiento de la Ley (por ejemplo la Penitenciaria),
los asaltos a los domicilios a las cuatro de la madrugada, los
controles policiales en las carreteras y en las calles, los helicópteros
policiales atronando a ras de los techos de las ciudades, la ocupación
militar de los barrios y los pueblos, las cargas brutales contra
manifestantes y la bestialidad de la tortura NO TIENEN QUE PREOCUPAR
A LOS CIUDADANOS DECENTES.
Porque todo eso se hace SÓLO a esos delincuentes comunes
y a quienes, enloquecidos o comprados con partes de su sucio botín,
les apoyan. Los CIUDADANOS DECENTES pueden (TIENEN QUE) estar
tranquilos. No va con ellos. No se les va a hacer nunca a ellos.
Y todo se hace, además, por ellos. Para defenderles. Para
protegerles.
Los que tenemos sesenta años de edad recordamos bien ese
discurso. Es el de Franco. El de los Ministros de Franco. Recuerdo
ahora tan vívidamente como si lo oyese hoy ese discurso
en la radio y la Televisión española cuando en 1975
se promulgó la última versión de la Ley de
Orden Público de la dictadura franquista.
Durante algún tiempo el Estado atacante consigue que coincida
con ese discurso la realidad que viven la mayoría de los
ciudadanos de un país en el que se aplica una "guerra
de baja intensidad" de ese jaez. La gente (LA GENTE DECENTE
SE ENTIENDE, LA GENTE QUE "NO SE METE EN POLITICA")
vive "como en cualquier sitio". Va de compras, al cine,
de excursión, de sidrería, de poteo tan tranquila,
tan feliz, tan "pancha". Incluso disfrutando de una
ventaja secundaria de la "guerra de baja intensidad":
la de que la abundancia de fuerzas armadas y policiales en el
territorio aleja a los atracadores y asesinos "corrientes".
De hecho la Comunidad Autónoma Vasca tiene, según
datos de 1996 del Ministerio del interior, EL MAS BAJO INDICE
DE HOMICIDIOS EN UN AÑO POR CADA CIEN MIL HABITANTES (0,4)
de todo el Estado español. Navarra con el 0,9 ostenta el
tercero más bajo.
Los problemas surgen cuando la "guerra de baja intensidad"
dura. Como dura ya más de treinta años ésta
que sufrimos los vascos. Y cuando al durar se encona. La resistencia
del pueblo oprimido y reprimido (en este caso la fracción
consciente y concienciada del Pueblo Trabajador Vasco) obliga
entonces al Estado atacante a redoblar su acción represiva.
Que se hace más y más presente, más y más
frecuente, más y más evidente. Para evitar ese efecto
los Estados represores suelen usar el expediente de contratar
fuerzas indígenas, tropas cipayas para que realicen las
tareas más evidentes de control policial, disimulando así
sus acciones a través de una "longa manus" compuesta
por mercenarios indígenas.
Es la carencia de esas fuerzas cipayas una de las razones que
hace hoy tan brutalmente evidente la acción represiva española
en Navarra. La otra razón es la de la especial brutalidad
del Delegado del Gobierno en Navarra, el fascista mal reciclado
Ansuátegui, y la furia antivasca de los enloquecidos españolistas
del partido Unión del Pueblo Navarro que, desde el Gobierno
de Nafarroa que les tocó en la tómbola del Empeoramiento
del Fuero, azuzan a Ansuátegui como Fray Bartolomé
de las Casas nos contó que los españoles azuzaban
a sus mastines contra los indígenas del Caribe.
Algunos rapidísimos (de escasos segundos) reportajes televisivos
han dado a conocer el nuevo "modelo navarro" de manifestación
legalizada: llevando a cada lado de la manifestación una
hilera de policías con casco y lanzapelotas terciado en
los brazos apuntando a los manifestantes. Pero en Nafarroa "disfrutamos"
de todo un numeroso "pase de modelos represivos".
Por ejemplo, el pasado domingo 29 en Altsasu la Guardia Civil
forzó a los manifestantes a marchar por las aceras. Como
al marchar iban silbando la canción "Presoak kalera"
(delito horrendo como fácilmente se comprende), los de
las calaveras de plomo entraron en trance de furia que empezaron
a alimentar arrancando rabiosamente diversas pancartas situadas
en distintas calles. Hasta que alcanzaron el climax de su rabia
y al llegar a la confluencia de las calles Gipuzkoa y Zumalakarregi
(sitio de buenos nombres a fe mía) comenzaron a cargar
de forma indiscriminada y sin previo aviso, obligando a los participantes
a dispersarse por las calles e hiriendo a diversas personas.
Otegi subrayó que "No existían razones jurídicas
para llevar a la cárcel a la anterior Mesa Nacional ni
tampoco hay razones jurídicas para que permanezca encarcelada".
Además el portavoz de HB advirtió a José
María Aznar y a Jaime Mayor Oreja de que la estrategia
que plantean resultará infructuosa: "La trayectoria
política de Aznar y Mayor Oreja, como sucedió en
el pasado con otros personajes, acabará siendo un gran
fracaso". Y calificó de "APUESTA DE GUERRA, no
contra HB, no contra la izquierda abertzale, SINO CONTRA TODO
EL PUEBLO DE EUSKAL HERRIA" la actitud del PP que "plantea
una estrategia de aniquilamiento de Euskal Herria".
Hasta el pusilánime Ardanza, el genuflexo, lo ha notado
y lo ha dicho. Un titular a tres columnas campeaba en la portada
de DEIA del sábado 28: "Ardanza acusa a Interior de
ser el "Ministerio de Propaganda".
Esta semana los medios de comunicación españoles
han dado una prueba apodíctica. Una característica
delatora del "periodismo de guerra" es el silenciamiento
de las voces de las "palomas". De los ciudadanos del
Estado que cuestionan los métodos y los fines de la guerra.
Sucede siempre que los "halcones", los que quieren,
conducen y realimentan la guerra, presionan a los medios para
que las "palomas" se vuelvan invisibles, inaudibles,
inexistentes.
Pues bien, esta semana pasada un número creciente (1º
135, luego 145, después más) de firmas de profesionales,
intelectuales y artistas españoles apoyaron el Manifiesto
presentado el jueves 26 en Madrid y titulado "Por una salida
dialogada al conflicto vasco". El viernes 27 lo reflejaron
los 4 diarios de Euskal Herria Sur (EGIN, DEIA, EL CORREO ESPAÑOL
y EL DIARIO VASCO).No lo hicieron ni EL PAIS ni ABC ni EL MUNDO
ni LA VANGUARDIA (que también tiene delegación aquí).
Significativa ausencia la de EL MUNDO, que publica como coartada
las columnas de Albiac, que tiene una "hijuela" (EL
MUNDO DE EL PAIS VASCO) y varias de cuyas firmas básicas
(la de su Subdirector de Opinión Javier Ortiz, por ejemplo)
apoyaban el Manifiesto. Sólo el sábado 28, cogido
en falta, rectificó EL MUNDO publicando el texto y una
entrevista con uno de los firmantes (el presidente de la Asociación
pro Derechos Humanos de Madrid). EL PAIS esperó hasta el
domingo para hacerse eco.
De hecho Servimedia informó de que una de las firmantes
del Manifiesto, Margarita Robles (ex Secretaria de Estado de Interior
en el último Gobierno de Felipe González), acusó
el domingo 29 al Gobierno de Aznar de silenciar el texto y su
misma existencia. Robles recalcó que al manifiesto "no
se le ha dado ninguna trascendencia" ni desde el punto político
ni en los medios de comunicación social.
Y eso que el Manifiesto es tan leve como un pellizco de monja.
No pide, por ejemplo, algo tan elemental como que España
deje de torturar a los vascos precisamente en momentos en que
las torturas alcanzan cotas de espanto.
Como lo soy de que es muy importante que en España y por
españoles se afirme lo que afirman estos dos párrafos
del Manifiesto:
"EN EL ESTADO ESPAÑOL, tras veinte años de
democracia se sigue manteniendo UNA SITUACIÓN DE CONFLICTO
que genera sufrimiento y dolor sin que hasta el momento las estrategias
empleadas hayan contribuido al objeto de conseguir la paz. DICHO
CONFLICTO ES PREDOMINANTEMENTE POLITICO. Y PROCEDE DE ATRAS, sin
que desde la transición haya existido un consenso suficiente
QUE POSIBILITARA UNA SALIDA DIALOGADA A UNA RESOLUCION DE DERECHOS
COLECTIVOS.
Las soluciones estrictamente policiales que han estado y están
en vigor como única vía de pacificación desde
hace más de 30 años y QUE SE EXALTAN Y REFUERZAN
HOY CON EMPECINAMIENTO, proporcionan a los ciudadanos FALSAS EXPECTATIVAS
y ofrecen como resultado un saldo negativo". (Las mayúsculas
son mías)
Como es muy importante que el Manifiesto solicite al Gobierno
español que aunque ETA no cese, como en el texto se le
pide, en su actividad armada, "que asuma sus responsabilidades
y busque soluciones que vayan más allá de las estrictamente
policiales, APOSTANDO, con independencia de lo que hagan los demás,
POR LA VIA DEL DIÁLOGO Y LA NEGOCIACIÓN SIN CONDICIONES.
UN GESTO SIGNIFICATIVO EN ESE CAMINO SERIA EL CUMPLIMIENTO DE
LA LEY ACERCANDO A LOS PRESOS A SU LUGAR DE ORIGEN."
Insisto en que todo esto (y muy especialmente lo que he colocado
en mayúsculas) es muy importante que se haya dicho (Y FIRMADO)
en España por españoles.
Pero me parece un error importante (importante más para
los españoles que para nosotros) que los firmantes yerren
tanto en el diagnóstico de SU realidad (que nosotros sufrimos)
como para decir eso de que "tras veinte años de democracia".
No reconocer y denunciar los tremendos déficits democráticos
del Régimen del Rey que Franco nombró, no reconocer
que difícilmente puede llamarse democracia a la corrupta
y cojitranca trama institucional española actual, es una
muy mala base de partida para sanar una realidad. Errar en el
diagnóstico difícilmente ayuda a acertar en la terapia.
Y, sobre todo, por lo que a los vascos nos afecta, me parece una
gravísima insuficiencia, una flagrante cobardía
y una evidente complicidad culposa el que el Manifiesto, que pide
a ETA que abandone la actividad armada, no pida al Gobierno que
deje de torturar a las vascas y a los vascos como bárbaramente
está haciéndolo en la actualidad.
Sané también se refirió a la política
de dispersión de los presos vascos, de la que dijo que
"hay que seguir el derecho internacional sobre los presos
y acercarlos, si ellos lo solicitan, a sus amigos y familiares
cuando sea posible. Caso a caso".
El jueves 26 Sané hizo público en Madrid un informe
de AI en el que propone la adopción de medidas concretas
para mejorar la situación de los Derechos Humanos en España.
Por ejemplo: que el Gobierno español aplique las recomendaciones
de las Naciones Unidas de que suprima la detención incomunicada
bajo la legislación "antiterrorista". La que
"permite mantener durante cinco días incomunicados
a presuntos miembros de organizaciones armadas". Y ello con
el fin de prevenir las torturas y los malos tratos. AI señala
que la mayor parte de las quejas sobre torturas se produce justamente
en los periodos de incomunicación en los que los detenidos
no pueden contar con la asistencia de un abogado de su confianza.
En relación con la guerra sucia AI denuncia los riesgos
de impunidad de algunos miembros de las fuerzas de seguridad y
las amenazas a los testigos del caso GAL.
Pierre Sané se entrevistó con Mayor Oreja. Esa misma
noche el Ministro del Interior español declaró que
el Gobierno NO tiene previsto modificar la "legislación
antiterrorista" en relación al régimen de incomunicación
de los detenidos porque las autoridades policiales saben que ese
régimen "ES UNA NECESIDAD Y UNA EXIGENCIA". Mayor
ya se lo había dicho así a la cara de Pierre Sané.
Por cierto ¿por qué se reía Pierre Sané
al saludar al Ministro Mayor Oreja tal como aparece en la foto
publicada en la página 29 del nº de EGIN del 27 de
marzo?. Entiendo la necesidad de la cortesía en las relaciones
internacionales. Entiendo incluso que esas relaciones internacionales
exijan dar la mano a un notorio canalla cuando ese notorio canalla
detenta un puesto de gobierno se un Estado. Pero ¿la cortesía
internacional exige sonreír a ese canalla?. Creo que no.
Ya sabemos que el Papa de Roma se daba abrazos y les daba la comunión
a los canallas torturadores y asesinos de las cúpulas de
las dictaduras militares argentina y chilena. Pero es claro que
no hay que tomar como modelo ético a un personaje tan siniestramente
culpable de generar sufrimiento como el Papa de Roma del que basta
recordar los sufrimientos que a millones de mujeres y niños
del planeta originan las políticas de natalidad de los
Gobiernos que le obedecen.
(Dicho sea entre paréntesis: he empleado en el párrafo
anterior deliberadamente el verbo detentar en su correcto significado,
no en el incorrecto de "ostentar" con que lo emplean
los analfabetos funcionales presentadores de las televisiones
españolas. Es decir: retener uno sin derecho lo que no
le pertenece. Que es lo que sucede con Mayor Oreja. Que tuvo legitimidad
de origen para ocupar su Ministerio -los votos de una mayoría
parlamentaria para el Presidente de Gobierno que le nombró-
pero que ha perdido esa legitimidad por el ejercicio de su cargo:
por la acción de los torturadores a sus órdenes
a quienes ampara y defiende incluso mintiendo con desvergüenza.
Recuérdese el caso Elejalde)
Intentaré refrenar mi ira y la rabia que encabrita mis
pulsos y atenaza mi garganta. Me forzaré a no escribir
ninguna de las imprecaciones, ninguna de las maldiciones que mi
estado de ánimo me exige volcar sobre las cabezas de los
españoles. Diré tan sólo que esta situación
es insoportable. Que el hecho atroz de la tortura impune, planificada,
ordenada por el Gobierno de España, amparada por los jueces
y médicos forenses de España, silenciada y facilitada
por una inicua legislación emanada del Parlamento de España,
sostenida por los votos de los partidos políticos de España,
realizada por sicarios que amparan en sus filas los sindicatos
de España, ocultada por los periodistas de España,
carente de condenas por la Iglesia de España, ignorada
por la gentuza autocomplacida de las ONGs de España, cubre
de infamia a España y a los españoles.
No es la primera vez que España y los españoles
chapotean así en su infamia (recuérdese la barbarie
genocida del "Descubrimiento" de América). Pero
hoy están superando sus peores marcas. Casi en el umbral
del siglo XXI mirar hoy a España y a los españoles
provoca en cualquier ser humano que no haya devenido en fiera
insoportables bascas, los espasmos irrefrenables del vómito
como respuesta corporal a un maremoto de asco y desprecio.
Y el paro no cesa de morder. En 1997 la tasa de la C.A.V. fue
una media del 21,1% de la población activa. PRACTICAMENTE
EL MISMO PORCENTAJE QUE HACE DIEZ AÑOS. Un estudio del
Gobierno de Gasteiz ha cifrado en más de un cuarto de millón
(254.902) los hogares afectados por la pobreza.
Pero la clase obrera vasca se mueve. El núcleo de la mayoría
absoluta sindical en la CAV constituido por ELA y LAB ha aglutinado
un frente sindical en el que figuran ESK-CUIS, STEE-EILAS, EHNE,
Hiru y Ezker Sindikala. Todos ellos convocaron conjuntamente una
manifestación (significativamente en la capital histórica
de Euskal Herria: Iruñea) por la jornada de 35 horas y
el salario social. 20.000 trabajadoras y trabajadores vascos abarrotaron
el sábado 28 las calles de Pamplona.
El jueves 26 comenzó en el Parlamento de Gasteiz la tramitación
de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) de la Carta de los
Derechos Sociales que pretende un salario mínimo para los
desempleados y el reparto del empleo y que consiguió el
respaldo expreso de 82.000 personas.
Y ya hay en Nafarroa un grupo promotor de una ILP similar. Para
la que se está trabajando ya desde núcleos activos
de Tudela, Lizarra e Iruñea que intentan superar el mínimo
de 7.000 firmas necesario.
Y los datos esperanzadores en la lucha por la euskaldunización
se multiplican. Precisamente en Nafarroa la matrícula en
el modelo "D" (enseñanza en euskara) ha subido
del 68 al 86% entre 1988 y 1997 en la Zona llamada Vascófona
por la ley vigente. En la Zona Mixta el salto ha sido del 17%
al 29%. Si se añade el modelo "A" (que supone
aprender el euskara) el salto ha sido del 27 al 52%.
Y los jóvenes vascos se movilizan contra la españolización. Ikasle Abertzaleak, con el apoyo de Jarrai, sacó a las calles el jueves 26 a varios miles de estudiantes de Enseñanzas Medias para denunciar la españolización de la educación.
Pero nada puede hacernos olvidar que, sobredeterminando la "GUERRA
DE BAJA INTENSIDAD" que España nos hace, los torturadores
españoles amparados por el Gobierno de España, por
la Justicia de España, por el Parlamento de España
y por la Iglesia de España, prosiguen su siniestra tarea.
¡MALDITOS SEAN!
Justo de la Cueva
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